MJ analiza, construye y proyecta sus contenidos siguiendo estos criterios fundamentales.
Centralidad del joven visto en la totalidad de sus dimensiones y en la unidad de su dinamismo existencial. Además, la realidad concreta que viven los jóvenes, especialmente en situaciones de pobreza, exclusión y marginación, constituye el marco de referencia para situar los proyectos educativos pastorales
Opción por la evangelización entendida a la luz de la Encarnación por la que el hombre es rostro concreto y actual de Dios.
Opción por la educación como el nombre y el cambio concreto de la promoción humana integral en el campo de la pastoral juvenil.
Opción por la animación como estilo y modelo educativo pastoral: la animación define concretamente una educación que persigue la maduración y desarrollo de personas e instituciones, actuando diversos procesos críticos de promoción liberadora que tienen en su raíz en la presencia de cada joven
Centralidad del grupo y asociacionismo juvenil en general, como lugar en donde los jóvenes toman conciencia de su propia identidad y responsabilidad
MJ entiende que toda pastoral es obra de una comunidad y ha de organizarse en torno a un proyecto educativo pastoral. En esta óptica, se da preferencia temática a los ambientes donde se concretan diversos proyectos: escuelas, parroquias y centros juveniles.